Loft en Sevilla. 2013

Proyecto de interiorismo para un loft en un antiguo edificio industrial. Diseño y proyecto: J. T.









Para el proyecto de esta vivienda, antigua fábrica textil del siglo XIX rehabilitada, se pensó desde un primer momento en mantener parte del espíritu industrial de la edificación, dejando un rastro del carácter y la historia de su espacio, tanto las estructuras antiguas como las más recientes de hormigón, haciéndolo convivir con nuevos elementos de líneas puras y sencillas, que facilitasen su habitabilidad y nueva función. Los nuevos elementos añadidos, que zonifican y articulan el espacio existente, se construyen a modo de cajas que se separan de la estructura existente bien físicamente, bien a través de líneas de luz o con cambios de material, marcando así la diferencia entre la arquitectura existente y los nuevos volúmenes construidos.

La vivienda se compone en tres plantas escalonadas que se disponen a modo de terrazas abiertas unas a otras, creando espacios cerrados solo en los dos baños. Se descubrieron los elementos que se entendía que daban una especial personalidad al espacio, como las estructuras de vigas de madera de gran sección y las riostras de acero, así como el muro de cerramiento de ladrillo y algunos elementos de hormigón. Todo pintado en blanco excepto los metales estructurales, para conferir unidad y continuidad espacial al contenedor industrial.

En cuanto a los materiales, se montó un suelo porcelánico de color y textura gris hormigón, y se añadieron revestimientos de madera de roble natural, para crear puntos de calidez ambiental que contrastaran con la estética industrial y el hormigón visto.
Los espacios se conectan a través de una escalera bajo la cual se sitúa la cocina abierta al salón, y un aseo que se muestra al exterior como una caja de madera con la puerta oculta en el revestimiento. En la planta intermedia se sitúa el dormitorio y un baño también encerrado en una caja revestida de un porcelánico oscuro, con dos lucernarios que permiten la entrada de luz natural provenientes de las claraboyas originales ya existentes en la cubierta inclinada.













































This project is a facelift of a home which staggers over three storeys with terraces which are open between them. The only closed in space being the bathroom. They kept all of the essential elements that gave class and character to the building, such as the wooden ceiling beams and steel struts and the brick wall, then painted white the rest expect for the metal structures thus uniting the overall industrial spaces which gives the illusion of continuity. The floors chosen were of porcelain with the texture and colour of grayish cement and complemented it with an edging of noble natural oak, contrasting and giving the whole area a feeling of warmth. 

The spaces are all connected through the downstairs staircase where the open kitchen leads into lounge, and a bathroom which from the outside seems to represent a wooden box as the door is deftly hidden in the walls coating. In the middle floor the bedroom and bathroom appear once again as though closed in a box and are decorated in dark porcelain with two skylights allowing the natural light to enter originating from the original ones in the inclining ceiling.